Aridez y consolaciones*
Publicado por pablofranciscomaurino en Junio 12, 2008
Qué debe hacer un alma cuando se encuentra:
En estado de aridez
<!–[if !supportLists]–>1. <!–[endif]–>Humillarse
<!–[if !supportLists]–>2. <!–[endif]–>Confiar en la inmensa bondad de Jesús
<!–[if !supportLists]–>3. <!–[endif]–>Despertarlo con una fidelidad más fiel
<!–[if !supportLists]–>4. <!–[endif]–>Llamarlo con los más dulces nombres
<!–[if !supportLists]–>5. <!–[endif]–>Prepararle hermosas sorpresas para su llegada
<!–[if !supportLists]–>6. <!–[endif]–>Cuando vuelve a hacerse oír, estrecharlo para no dejarlo marcharse ya más
En las consolaciones espirituales
<!–[if !supportLists]–>1. <!–[endif]–>Humillarse
<!–[if !supportLists]–>2. <!–[endif]–>Ser agradecido con Dios y cifrar en Él todo su placer
<!–[if !supportLists]–>3. <!–[endif]–>Hacer provisión de virtud para el tiempo de aridez
<!–[if !supportLists]–>4. <!–[endif]–>Estar siempre dispuesto a la privación de los favores sensibles, para continuar siendo fiel a Dios en su servicio, aun en medio de la aridez y de los disgustos
Dictado por Jesús a sor Benigna Consolata