Hacia la unión con Dios

Blog de Pablo Francisco Maurino

Confianza*

Publicado por pablofranciscomaurino en Junio 16, 2008

Confianza

 

La confianza es la llave que abre los tesoros de mi infinita misericordia.

¿Sabes cuáles son las almas que más gozan de mi bondad? Son aquellas que más confían en Mí. Las almas confiadas son las ladronas de mis gracias. El placer que experimento en un alma confiada es indecible.

Yo me he dejado clavar las manos para no poder, por decirlo así, castigar a los pobres pecadores. Quiero que vean lo mucho que los amo.

Si quieres salir del estado de imperfección en que te hallas, que tanto deploras y del que no puedes verte libre, conviene que hagas dos cosas: que no te fíes de ti y que confíes en Mí. No basta la una sin la otra; sería un carro al que le falta una rueda: no podría marchar.

No son las fragilidades las que detienen la obra del amor en un alma; son los rodeos del amor propio y la estima de sí.

Esta oracioncita sola: «Me fío en ti» me arrebata el Corazón, porque en esta oración están comprendidas la confianza, la fe, el amor y la humildad.

Un alma fidelísimamente fiel tiene todo el poder sobre mi Corazón… Si quieres agradarme, confía en Mí; si quieres agradarme más, confía aún más; si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente; nunca podrás confiar todo lo que desea mi Corazón. Un acto de confianza me agrada hasta este punto, por la razón de que con él se honran mis más queridos atributos: la bondad y la misericordia.

Alma mía, no pierdas un momento más pensando en ti misma, ya sea tocante al alma, ya al cuerpo. Tú tienes un Esposo que piensa en esas cosas; piensa tú únicamente en amarlo todo lo posible.

 

 

(De Jesús a sor Benigna Consolata Ferrero)