Las distracciones en la oración
Publicado por pablofranciscomaurino en Agosto 19, 2008
Se ha dicho siempre: Nadie llega a la santidad si no hace oración; nadie es cristiano sin oración. Por eso, es indispensable que se hable y se escriba sobre uno de los principales obstáculos que se presentan en la oración: las distracciones.
Decía santa Teresa de Jesús que la imaginación es “la loca de la casa”, pues corre de un lado para el otro, impidiendo nuestra concentración, haciendo que olvidemos delante de quién estamos, quién es nuestro interlocutor, distrayéndonos…
¿Qué hacer cuando llegan esas distracciones? Es de gran utilidad conocer el mejor método que hay para evitarlas: aprovecharnos de ellas, convertirlas en oración: hablarle al Señor de eso que nos distrajo; por ejemplo: pedirle a Dios por las personas en las que estábamos pensando, solicitarle la solución a los problemas que nos distrajeron, alabarlo por esas cosas hermosas que nos entretuvieron…
Al hacer que todo se convierta en oración, lograremos mantenernos en comunicación con Dios, aprovecharemos mucho mejor el tiempo y, lo que es mejor, nos acercaremos más a la santidad que Dios nos pide.
Pero hay que distinguir entre las distracciones y las acciones del Espíritu Santo, con las que nos hace sentir cosas bellísimas, subidísimas, inefables…, o nos hace entender mejor las cosas de Dios, como nunca las habíamos entendido…
En este caso, conviene dejar de orar como lo estábamos haciendo: apartar el libro de oraciones o el Rosario que teníamos en las manos, dejar de usar la imaginación o el entendimiento (la inteligencia con la que estábamos discurriendo), para dejarnos llevar por el Espíritu Santo…
No se piense que ese es tiempo perdido, pues debemos recordar lo que decía la santa doctora española: “tengo por muy ganada esa pérdida” (de tiempo). Hemos de tener la certeza de que si hacemos esto, nos aprovechará espiritualmente mucho más que si continuáramos rezando del otro modo, porque ese es el camino para llegar a la auténtica unión con Dios.
El Señor le enseñará más a cada lector, si persevera en este camino.