Hacia la unión con Dios

Declarar nulo un matrimonio católico

Posted by pablofranciscomaurino en junio 11, 2008

Ante todo, es necesario distinguir tres conceptos diferentes:

 

La separación de cuerpos, que consiste en decretar, legalmente, que los esposos dejan de vivir en comunidad.

 

El divorcio, en el que se decreta que el matrimonio que Dios bendijo ya dejó de existir legalmente, aunque Dios haya dicho explícitamente que el ser humano no puede separar lo que Dios unió para siempre.

 

Declarar nulo un matrimonio consiste en lo siguiente: la Iglesia, por el poder que Dios le dio, determina que, dado que no se cumplieron los requisitos indispensables, Dios nunca unió a esa pareja de novios. Esta decisión genera un efecto retroactivo desde momento de la celebración, es decir, le hace perder su validez.

Ese matrimonio, en consecuencia, nunca fue válido ante Dios, aunque un sacerdote hubiera presenciado las nupcias y hubiera bendecido a la pareja, ni siquiera aunque ya hayan tenido hijos.

 

Y la Iglesia, ¿cuándo puede declarar nulo un matrimonio? Cuando encuentra que en la celebración de ese acto existieron impedimentos, incapacidades o vicios del consentimiento, como se pasa a considerar.

 

Principales causales para declarar nulo un matrimonio

Son aquellas prescripciones canónicas, con sus respectivos fundamentos, ya de origen divino, natural y/o eclesial, que inhabilitan a la persona para contraer matrimonio válidamente, por ir en contra del mismo y, por ende, de la pareja: Se pueden clasificar de la siguiente manera:

 

I.                   Impedimentos matrimoniales

A.               Edad (14 para la mujer y 16 para el varón)

B.               Impotencia

C.               Vínculo anterior

D.               Disparidad de cultos (uno no es bautizado)

E.                Orden sagrado (uno es sacerdote)

F.                Voto público (uno es fraile o religiosa)

G.               Rapto de la contrayente

H.               Crimen o conyugicidio

I.                   Afinidad (casarse con un abuelo, padre, hijo, nieto o bisnieto)

J.                  Consanguinidad (hermanos, primos, tíos, hasta cuarto grado)

K.               Pública honestidad (con los consanguíneos del cónyuge o concubina/o)

L.                Parentesco legal (entre adoptante y adoptado o entre hermanos: adoptado y natural)

II.                Incapacidades matrimoniales

A.               Carencia suficiente de uso de razón

B.               El grave defecto de discreción de juicio (un loco, un borracho…)

C.               Incapacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio a causa de naturaleza psíquica (deficiencias mentales graves, psicológicas, etc.)

III.             Vicios del consentimiento matrimonial

A.               La ignorancia de lo referente al matrimonio

B.               El error acerca de la persona o de una cualidad pretendida y principalmente para el matrimonio (una persona ajena a la deseada o sin las cualidades normales y pretendidas por el otro); también el error acerca de la unidad, de la indisolubilidad y de la dignidad sacramental del matrimonio, pretendida determinantemente por el cónyuge

C.               El dolo (engaño deliberado)

D.               La simulación o exclusión de uno de los elementos o propiedades esenciales del matrimonio (Ejemplos: fingir el consentimiento por ir en contra de su voluntad o la exclusión de hijos)

E.                Con licencia del Ordinario del lugar, la condición esencial al matrimonio de casarse con base en algo actual o pasado (Ejemplo: «Me caso si tiene el himen intacto», o «si ella no ha tenido tuberculosis»)

F.                La violencia o miedo grave real proveniente de alguna causa externa (amenazas, imposición, viéndose la persona obligada a casarse por miedo grave y contra su voluntad; por ejemplo, el caso de la que no es capaz de decir que no, después de quedar embarazada, por miedo al escándalo)

 

 

 

 

 

 

 

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