Hacia la unión con Dios

Un solo Mediador

Posted by pablofranciscomaurino en agosto 20, 2008

Un sólo Mediador se nos ha dado: Jesús (mediador es el que paga lo que uno debe).

Pero también hay intercesores, es decir, otro tipo de mediadores (mediar también significa: «interceder o rogar por uno»): son los que suplican al ofendido que perdone al ofensor o que envíe ayudas especiales al necesitado:

«Oren unos por otros para que sean salvos.» (St 5, 16)

Esto quiere decir que la salvación puede llegar mediante las oraciones de los otros.

Hay otro ejemplo en la Biblia:

«Por lo tanto, consíganse siete becerros y siete carneros y vayan a ver a mi servidor Job. Ofrecerán un sacrificio de holocausto, mientras que mi servidor Job rogará por ustedes. Ustedes no han hablado bien de mí, como hizo mi servidor Job, pero los perdonaré en consideración a él.» (Jb 42, 8)

En este caso, Job aparece como intermediario entre los hombres y Dios para rogar en favor de ellos, no para pagar sus deudas.

Pero hay un ejemplo mejor en la misma Biblia:

«“Perdona pues el pecado de este pueblo con esa gran misericordia y esa paciencia que has tenido para con él, desde su salida de Egipto hasta el día de hoy”. El Señor respondió: “Ya que tú me lo pides, lo voy a perdonar”.» (Nm 14, 19–20)

En esta ocasión, Moisés intercedió por el pueblo y fue oído.

Igual pueden interceder todos los amigos de Jesús, los amigos de Jesús que están en el Cielo (porque en el infierno no hay amigos de Jesús), es decir, los santos.

Y si los amigos de Jesús pueden servirnos de intercesores ante Él, mucho más su Madre, como lo hizo en Caná:

«Tres días más tarde se celebraba una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. También fue invitado Jesús a la boda con sus discípulos. Sucedió que se terminó el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. Jesús le respondió: “Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora.” Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan lo que él les diga”. Había allí seis recipientes de piedra, de los que usan los judíos para sus purificaciones, de unos cien litros de capacidad cada uno. Jesús dijo: “Llenen de agua esos recipientes”. Y los llenaron hasta el borde. “Saquen ahora, les dijo, y llévenle al mayordomo”. Y ellos se lo llevaron.

Después de probar el agua convertida en vino, el mayordomo llamó al novio, pues no sabía de dónde provenía, a pesar de que lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Y le dijo: “Todo el mundo sirve al principio el vino mejor, y cuando ya todos han bebido bastante, les dan el de menos calidad; pero tú has dejado el mejor vino para el final”.» (Jn 2, 1–10)

De modo, pues, que una cosa es ser Mediador y otra intercesor.

 

 

Tomado del libro:

RAZONES DE NUESTRA FE. 1ª edición. Bogotá. Colombia. Ediciones San Pablo, 2003.

 

 

Este libro se puede adquirir en Editorial San Pablo, Colombia:

http://www.sanpablo.com.co/LIBROS.asp?CodIdioma=ESP

  

 

 

 

 

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