Hacia la unión con Dios

La voz de Dios*

Posted by pablofranciscomaurino en diciembre 3, 2011

Un hombre como tú se encontró en un silencio profundo y comenzó a orar:

–Dios, si eres real, ¡háblame!

Y entonces una alondra del campo cantó, pero el hombre no escuchó.

Nuevamente, el hombre dijo con voz más fuerte:

–Dios, ¡háblame!

Y un trueno resonó en el cielo, pero el hombre no escuchó.

El hombre miró alrededor y dijo:

–Dios, déjame verte.

Y una estrella brilló, pero el hombre no se dio cuenta.

Entonces el hombre gritó:

–¡Dios, muéstrame un milagro!

Y una vida nació, pero el hombre no se dio cuenta.

El hombre lloró desesperadamente y dijo:

–¡Tócame, Dios, para saber que te encuentras aquí!

Dios se inclinó y tocó al hombre.

Pero el hombre —como tú— alejó la mariposa y se apartó sin darse cuenta.

 

Muchas veces, las cosas que pasamos por alto son aquellas que hemos estado buscando. No te pierdas las bendiciones de Dios simplemente porque no están envueltas como lo esperas.

 

Anónimo

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