Hacia la unión con Dios

Congregación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo (Pasionistas) *

Posted by pablofranciscomaurino en marzo 7, 2014

1. Fundación

 

El 22 de noviembre de 1720, el joven Pablo Francisco Danei (san Pablo de la Cruz) es revestido con una túnica negra de penitencia por monseñor Gattinara, obispo de Alessandria (Italia). Del 2 al 7 de diciembre escribe las Reglas y, según propio testimonio, «cuando escribía lo hacía como si alguien me dictase» y «todo esto es particular inspiración de Dios» (Lettere, IV, 221).

 

En septiembre del año siguiente va a Roma para pedir su aprobación. Rechazado duramente, no logra ver al Papa. Vuelve a Roma en 1725, y Benedicto XIII lo autoriza vivae vocis oraculo para poder reunir compañeros.

 

Entre febrero y marzo de 1728 se establece en Monte Argentaro, situado en lo que entonces se llamaba Estado de los Presidios, constituido por Felipe II en 1557, y que estuvo bajo dominio español hasta 1707 en que pasó a Austria. Por inspiración divina conoce ser éste el lugar destinado para la fundación del primer retiro pasionista. Esto no se realizará hasta que Monte Argentaro sea de nuevo dominio español. En febrero de 1734 ha comenzado la guerra y, una vez conquistado el Reino de las Dos Sicilias por los españoles, se marcha hacia los Presidios, que definitivamente capitulan el 28 de junio de 1735, retornando a España. «En este año (1736) después de terminadas las guerras y quedando los españoles como pacíficos posesores de los Presidios, se prosiguió la fábrica del retiro» (Annali, 95,165) «Pero como faltaba el dinero, pensó nuestro Padre implorar la ayuda del rey D. Carlos III, el cual había ya dado el regio consentimiento para la fundación. Fue a Nápoles y tuvo audiencia con el rey mientras éste comía, y para continuar la fábrica le dio 100 doppie» (o. c. 166). En las cartas del santo hay también constancia de ello (Lettere, 1,360). La generosa ayuda de Carlos III fue más amplia, ya que en el año 1748 escribía: «El primero de los retiros, en Monte Argentaro, Estado del Rey de Nápoles, se fundó con gran complacencia de S. M., que contribuyó con grandes limosnas para la construcción y, terminada, cada año nos beneficia con limosnas de grano, cuando hay necesidad de ello» (11,645). Finalmente, pudo inaugurarse el primer retiro el 14 de septiembre de 1737.

 

A las anteriores dificultades de la guerra hay que unir la hostilidad del clero y de algunas órdenes mendicantes, la extrema pobreza en que vivían y la misma redacción de las Reglas, que eran consideradas demasiado austeras. A lo largo de los años, el santo, con amor y ternura, introdujo en ellas algunas modificaciones accidentales, teniéndose noticias al menos de siete revisiones. Obtuvieron su primera aprobación, con un rescripto del 15 mayo 1741, y fue entonces probablemente cuando el papa Benedicto XIV dijo: «Esta religión de la Pasión de Jesucristo debiera haber sido la primera instituida y ha nacido la última».

 

El 11 de junio de 1741 emiten su profesión Pablo y los primeros compañeros. Desde ahora se llamará Pablo de la Cruz.

 

Posteriormente —y aún en vida del santo— las Reglas fueron aprobadas y confirmadas en las siguientes fechas:

 

18 de abril de 1746: Benedicto XIV, Breve Ad Pastoralis dignitatis;

25 de noviembre de 1760: Clemente XIII, nuevo rescripto;

15 de noviembre de 1769: Clemente XIV, Breve Salvatoris et Domini;

16 de noviembre de 1769: Clemente XIV, Bula Supremi Apostolatus;

15 de septiembre de 1775: Pío VI, Bula Praeclara virtutum exempla.

 
2. Carisma

 

La originalidad característica de este carisma es que no está centrada en una idea, unos consejos, un ejercicio de piedad o una virtud especial, sino en una persona: Cristo; y Cristo en aquel momento de su vida que constituye su razón y coronamiento: su Pasión y su Muerte.

 

Ello supone una forma especial y peculiar de configuración con Cristo. Consiste en la participación de sus miembros en los padecimientos de Cristo, o como ha sido descrita «en la amorosa y dolorosa participación de la inmolación del Calvario —espíritu de oración—, que resulta singularmente en un severo y total desprendimiento, según las escrituras —espíritu de pobreza y soledad—, y se irradia sobre el mundo de las almas por un poderoso llamamiento del Divino Crucificado —espíritu apostólico—». (E. Zoffoli C. P., Passionisti Spiritualitá-Apostolato, 267).

 

Sin embargo, no es lo mismo espíritu de oración, apostolado o penitencia que carisma pasionista. Este no consiste formalmente en el espíritu de oración, de apostolado ni de penitencia, ni siquiera en la posesión conjunta de los mismos, sino en la participación doloroso-amorosa en el Misterium Crucis, que se consigue con aquellos.

 

De ahí que dicha participación comporte unas exigencias y condiciones vitales e insustituibles. Lo que san Pablo de la Cruz llama «apropiarse por amor de las santísimas penas del dulce Jesús» no es otra cosa que «la progresiva configuración interior y exterior con Jesús Crucificado —muerte in fieri— encaminada hacia la muerte mística, o perfecto desprendimiento de todo lo creado -muerte in facto esse– teniendo como término o coronamiento una nueva forma de vida, previamente crucificada y al fin transfigurada en el Cristo santificador y glorioso» (B. de S. Pablo C. P., La espiritualidad de la Pasión, 199), a lo que el santo llama tantas veces «muerte mística y divino nacimiento», unas veces uniendo ambos términos o conceptos; otras, separándolos.

 

 

3. Apostolado

 

El apostolado es exigencia del carisma, y más aún por la fuerza del cuarto voto que hacen los pasionistas: promover la devoción a la Pasión. Apostolado que debe comenzar con el ejemplo: «procurar que quien os contempla vea en vosotros un vivo retrato de Jesucristo» (Lettere, IV, 485), completado con la palabra y «todo aquello que, según las circunstancias de los tiempos, lugares y personas, aproveche a los pueblos» (Reglas, 194).

 

 

4. Historia

 

A la muerte del fundador —1775— la Consagración tenía 176 religiosos y 12 casas. La Revolución francesa, y más aún la supresión napoleónica de los religiosos en Italia (1808-1814), repercutieron negativamente en su difusión en otros países, a pesar de haber sido la primera de las congregaciones en ser restablecida por Pío VII, el 27 de junio de 1814.

 

El Capítulo General de 1839 marca una nueva etapa. Es elegido como General el padre Antonio de Santiago, que continuará en el cargo hasta 1862. El desarrollo fue notable: al final de su mandato dejó 729 religiosos (eran 349 en 1839); fundó 9 casas más en Italia y las 12 primeras fuera de ella; las provincias pasaron de 2 a 5; el fundador fue beatificado; una expedición de misioneros partió en 1842 para Australia y se reforzó la existente en Bulgaria desde 1781.

 

En la actualidad la Congregación está presente en 52 países.

 

 

 

 

 

5. Religiosas

 

San Pablo de la Cruz fundó también religiosas de clausura, que también se ha desarrollado en varios países.

————————————

 

Además, existen otras congregaciones femeninas de vida activa, fundadas después de la muerte de san Pablo de la Cruz, pero agregadas a los pasionistas:

a) Hijas de San Pablo de la Cruz

b) Hijas de la Santa Cruz y Pasión

c) Hijas de la Pasión y Muerte de N.S.J.C. y de los Dolores de María

(Estas tres tienen por finalidad principal la enseñanza y las obras asistenciales)

d) Hijas Misioneras de la Santísima Cruz y Pasión de Bélgica

e) Hijas Misioneras de Santa Gema de Holanda.

(Como indica su mismo nombre, ambas dedicadas a las misiones)

 
6. Hagiografía

 

La Congregación pasionista ha sido llamada por Paulo VI «Madre fecunda de santos». El clima espiritual en sus orígenes es tan extraordinario y produce tales frutos de santidad, que puede parecer más una leyenda que una realidad, a pesar de los testimonios calificados que se conservan y del excepcional valor documentario de los mismos. «Más de la mitad de los pasionistas, desde sus orígenes hasta finales del siglo XVIII, presentaron caracteres visibles de una santidad no común» (Naselli, L’orazione nei primi…, 27).

 

Sería muy largo describir la vida de los santos, beatos y venerables de la Congregación.

 

Anuncios

Sorry, the comment form is closed at this time.