Hacia la unión con Dios

Dios reprende a los que ama; ¿y tú?

Posted by pablofranciscomaurino en febrero 4, 2015

El sufrimiento ha de ser considerado como una prueba pasajera, como una corrección medicinal que Dios procura a sus hijos buscando su bien. Nosotros, imágenes suyas, también en esto debemos imitar a nuestro Padre al procurar el bien de nuestros hermanos. Así lo enseña San Agustín:

 

«Para que no se moleste el hijo pecador de ser corregido con azotes, también Él, el Hijo único sin pecado, quiso ser azotado. Por tanto aplica tú el correctivo, pero evitando la ira del corazón. El Señor mismo, refiriéndose a aquel deudor al que exigió de nuevo toda la deuda por haber sido despiadado con su consiervo, dice así: “del mismo modo obrará vuestro Padre celestial con vosotros, si cada uno no perdona de corazón a su hermano” (Mt. 18,35)

«Por tanto, […] sin perder la caridad, practica tú una saludable severidad. Ama y castiga, ama y azota. A veces acaricias, y actuando así te muestras cruel. ¿Cómo es que acaricias y te muestras cruel? Porque no recriminas los pecados, y esos pecados han de dar muerte a aquel a quien amas perversamente, perdonándole. Pon atención al efecto de tu palabra, a veces áspera, a veces dura y que ha de herir. El pecado desola el corazón, destroza el interior, sofoca el alma y la hace perecer. Apiádate, pues, y castiga» (Sermón 114, A, 5).

 

http://www.gratisdate.org/fr-textos.htm

 

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