Hacia la unión con Dios

Ciclo B, El Sagrado Corazón de Jesús

Posted by pablofranciscomaurino en junio 12, 2015

EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El regalo que se desprecia

El Amor eterno determinó, desde la eternidad, salvar a sus elegidos y, como lo cuenta el profeta Oseas, se le revolvía el Corazón, pues les enseñó a caminar, los buscaba, se inclinaba ante ellos, los trataba de atar con lazos de amor…

Pero nosotros le fuimos esquivos: creamos nuestras propias ideologías para manejar nuestras vidas: llenos de soberbia, quisimos gobernarnos por nuestra cuenta, y rechazamos el Amor, que está más allá de toda filosofía: el Amor que nos creó.

Ese mismísimo Amor vino, en Persona, a rescatarnos, y nosotros no solamente lo rechazamos sino que lo violentamos y lo matamos.

Pero Él no se rindió: su amor infinito no soportó perdernos, y se manifestó como el órgano del cuerpo al cual le atribuimos ser la sede del amor. Es el Corazón de Jesús: ese horno que arde de amor por nosotros, a pesar de ser tan despreciado y olvidado.

Y, aunque despreciado y olvidado por la mayoría, permitió que una lanza nos abriera un camino para entrar allí, donde podemos refrescarnos del desamor en que vivimos y donde podemos aprender a ser como Dios: amor para dar. Solo así recuperaremos nuestra esencia, que nace del hecho de que fuimos hechos a imagen y semejanza de un Dios-Amor.

Si queremos realizarnos como seres humanos, en esta escuela de Amor debemos pasar muchas horas, meditando, contemplando, tratando de desentrañar el secreto para ser felices, concentrando nuestra mirada en cada una de esas fibras, que laten de amor por los hombres: allí está escondida la sabiduría eterna, esa que supera toda filosofía, eso que ni ojo vio, ni oído oyó, ni llegó jamás a la mente de un ser humano…

¡Nos dio todo lo necesario para ser felices! Y nos lo sigue dando.

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