Hacia la unión con Dios

Posts Tagged ‘Engaño’

Noviembre 1

Posted by pablofranciscomaurino en noviembre 9, 2014

TODOS LOS SANTOS

Nuestra fiesta

Cuando Jesús nos dijo a todos que fuéramos santos como su Padre, simplemente repitió lo que Dios ya había dicho doce siglos antes, en el Levítico, capítulo 20, versículo 26. Y es lo mismo que el primer Papa, san Pedro, escribió en su primera encíclica (1P 1, 15).

Nuestra vocación a la santidad —la unión plena con Dios— está, pues, en la médula de la Revelación de Dios al ser humano: es nuestro deber ser santos. Y si Dios nos lo pide, es porque sabe que contamos con su gracia para lograrlo.

Por eso, al final de los tiempos, Juan vio una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos, para la gloria de Dios.

¡Nos vio a nosotros! A los que Dios llama hijos de Dios, pues ¡lo somos!, como bien lo dice san Pablo en la segunda lectura.

Y, ¿cómo tenemos esa certeza? Él mismo nos responde: «Todo el que tiene esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.» La pregunta obvia que nace es esta: ¿Tenemos esa esperanza?

La esperanza proviene de la Palabra de Dios, que no puede engañarse ni engañarnos: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.» Somos pobres si nos sentimos necesitados de Dios; no lo somos si confiamos en el dinero, en nuestras posesiones, en nuestras habilidades…

Y con las demás bienaventuranzas se acrecienta nuestra esperanza porque, como Jesús lo prometió, seremos consolados, heredaremos la tierra, quedaremos saciados, alcanzaremos misericordia, veremos a Dios, nos llamarán Hijos de Dios, será nuestro el reino de los cielos ¡y nuestra recompensa será grande en el cielo!

Hoy celebramos a todos los que, con la gracia de Dios lo lograron.

¿Estamos haciendo todo para que un día nos celebren esta solemnidad?

Posted in Homilías | Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios desactivados en Noviembre 1

Ciclo B, XXX domingo del tiempo ordinario

Posted by pablofranciscomaurino en octubre 23, 2013

Recobra la vista y síguelo

 

En el salmo 38 se nos dice: «El ser humano no es más que un soplo; y el hombre se afana por un soplo».

Esta es la mirada cristiana de la vida que han enseñado los santos: «Esta vida es un instante, es humo», decía santa Teresita del Niño Jesús. Y santa Teresa de Jesús: «Esta vida es apenas una mala noche en una mala posada». Recordemos siempre —metámonoslo en la cabeza— que esta vida es pasajera.

A veces se nos olvida que en esta vida estamos de paso: que vamos hacia la realidad, pues vivimos en una especie de representación de la realidad, como lo dice san Pablo, el Apóstol: «La representación de este mundo pasa».

La realidad es precisamente lo que no vemos: la Santísima Trinidad, la Virgen Madre de Dios, toda la jerarquía celeste (los serafines, los querubines, los tronos, las dominaciones, los principados, las virtudes, las potestades, los arcángeles, los ángeles), los santos…, la luz, la Vida, ¡el reino del amor! Lo que vemos, lo que tocamos, lo que sentimos, es solo apariencia…

Ante esa ceguera, deberíamos gritar como el ciego Bartimeo del Evangelio de hoy: «Jesús, ten compasión de mí; que pueda ver ».

Si pedimos esto gritando, con confianza y constancia, descubriremos que como cristianos debemos distinguirnos de los ateos, cuyas preocupaciones son la salud, el dinero, el trabajo, el bienestar, el aprecio de los demás, los viajes, el placer, la imagen, etc. A nosotros esas cosas nos serán indiferentes, porque pondremos nuestra esperanza en la dicha eterna. Ni siquiera nos preocuparemos por la muerte, porque sabremos que es el modo de llegar a la felicidad auténtica.

Entonces podremos gritar, con el profeta Jeremías: ¡El Señor me ha salvado de la ceguera espiritual, me guía entre consuelos; me lleva a torrentes de agua, por un camino llano en el que no tropezaré. Sera un padre para mí, seré su primogénito!

Y nos sucederá lo que a Bartimeo: comenzaremos a ver el mundo espiritual, y empezaremos a seguir a Jesús de verdad.

Posted in Homilías | Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , | Comentarios desactivados en Ciclo B, XXX domingo del tiempo ordinario